Placas de cocción

La placa de cocción es bastante visible por lo tanto caracteriza de un modo determinado una cocina. Se elige tanto por su estética como por su tipo puesto que según el soporte técnico cambian las prestaciones y por lo tanto los resultados a los fuegos. La última, amada, evolución es la placa de inducción, pero son siempre actuales las de gas, eléctricas y vitrocerámicas.

Tipos de placas de cocción
Placas de cocción de gas
Placas de cocción de inducción
Placas de cocción vitrocerámicas
Placas eléctricas
Sistema Domino
Dimensiones
Instalación de las placas de cocción
Sobre encimera
A ras de la encimera
Posicionamiento de las placas de cocción
Materiales para placas de cocción

Tipos de placas de cocción

Placas de cocción a gas. Son más difundidas y económicas, constituidas por fuegos de distintas dimensiones, fáciles de regular. Pueden ser de acero inoxidable, de acero esmaltado o de vidrio. El acero inoxidable es el más delicado y necesita una limpieza constante, el esmaltado dispones de distintos tipos de colores y acabados, el de vidrio, llamado también “cristal”, es el más fácil de limpiar puesto que la placa no se sobrecalienta y por lo tanto posibles salpicaduras no queman. Las placas de cocción a gas no se destacan por eficiencia energética y es recomendable comprar los modelos provistos de luces de aviso que indican si se quedan encendidos.
Placas de cocción de inducción. Funcionan con energía eléctrica mediante campos magnéticos. Todo el calor producido se concentra en la olla sin dispersiones, los tiempos de cocción se reducen muchísimo, hay un menor peligro de quemaduras, se apagan automáticamente cuando ya no sienten el peso de la olla que nunca corre el peligro de volcarse puesto que la superficie es plana, la limpieza es realmente fácil. En cambio necesitan ollas adecuadas con fondo ferroso, en algunos países un contrato eléctrico de potencia superior al promedio para la utilización de varios electrodomésticos al mismo tiempo y tienen un precio mayor que las otras.
Placas de cocción vitrocerámicas. Funcionan por electricidad calentando una resistencia circular que calienta una placa de cocción vitrocerámica. Tienen una eficiencia energética menor que la de las placas de cocción de inducción, necesitan ollas con fondo perfectamente plano y no son siempre económicas, aunque esto dependa mucho de los accesorios elegidos. Son fáciles de limpiar, provistas de luces de aviso que indican si la placa se queda encendida y por la superficie lisa, no existe el riesgo de que las ollas se vuelquen.
Placas eléctricas. De costumbre son al menos cuatro los fuegos, de distinta potencia, ajustables, aunque la regulación no sea inmediata. El precio es reducido y funcionan con la electricidad.
Sistema domino. Para los más exigentes, la posibilidad de utilizar distintos tipos de cocción según la preparación que hay que realizar. Es una placa de cocción a medida, constituida por módulos individuales, por ejemplo gas e inducción y tal vez incluso freidora o aparato de cocción al vapor empotrados.

Dimensiones

Según el tipo elegido y de la cantidad de módulos deseados puede variarse desde las placas de cocción pequeñas, de 30 cm, para cocinas de servicio, las placas de cocción más comunes de 60 cm, hasta las de 75, 90 o 120 cm.

Instalación de las placas de cocción

Sobre encimera. La placa de cocción se apoya sobre la encimera del mueble.

A ras de la encimera. La placa de cocción está empotrada en la encimera del mueble creando una superficie única.

Posicionamiento de las placas de cocción

¿Dónde está la conexión? La placa de cocción debe alimentarse. Si funciona con electricidad es suficiente una toma de corriente y por lo tanto es fácil; en cambio si funciona con gas es necesario controlar la posición del tubo de conexión que puede variarse un poco utilizando una prolongación.
¿Dónde está la salida de los humos? La campana extractora equipa la placa de cocción y es fundamental para que la cocina tenga una duración más larga. Los modelos clásicos de campana integrada en el mueble colgante o campana de pared tienen la salida en la pared, mientras que es de techo para cocinas con configuración de isla o península. Para las placas de inducción y vitrocerámicas, en las cuales no hay llama, es posible considerar también la campana escamoteable en la encimera, colocada detrás, al lado o hasta integrada en la placa de cocción.
¿Cuál es la organización del trabajo? La placa de cocción debería encontrarse cerca del horno para crear una sola zona de cocción y tener por ambos lados unas encimeras para apoyar y trabajar. Aún mejor posicionarse para que sea natural pasar desde el fregadero, a la encimera de trabajo, a la placa de cocción hasta las columnas con horno y despensa. De esta forma se facilita a quien cocina permitiendo movimientos naturales y eficientes.
Placas de cocción angulares. La solución angular, más utilizada en las cocinas clásicas que en las contemporáneas, en general no se recomienda porque necesita utilizar en una posición particular un mueble bajo con la parte superior dejada vacía para la instalación de la placa de cocción, haciendo deslizar la unión de45° del ángulo precisamente hacia la placa, aumentando así las posibilidades de infiltraciones de agua y vapor.
Distancia de las placas de cocción de las columnas. Para aumentar la duración de las columnas, es mejor no colocar sus costados al alcance de salpicaduras de alimentos y vapor excesivo. Se recomiendan como mínimo 30 cm de distancia.
Considerar los respaldos. Detrás de la placa de cocción y posiblemente al lado si se encuentra en posición angular, es necesario colocar un respaldo, que puede tener distintas alturas, para tener una superficie fácil de limpiar de las salpicaduras, inevitables mientras se cocina y para proteger la pared de los vapores.

Materiales para placas de cocción

Acero inoxidable. Es un material muy higiénico e inatacable por las manchas, pero no tan fuerte contra los arañazos. Perfecto para una estética minimalista puesto quela placa de cocción pueden soldarse en la encimera sin signos de unión. Hay que tener cuidado con la limpieza para evitar halos.
Acero esmaltado. Es mucho más fácil de limpiar que el acero inoxidable y puede elegirse en muchos colores diferentes, también para combinarlo con el color del fregadero. Hay que tener cuidado de no mellar el esmalte.
Vidrio. Muchos lo llaman también “cristal”, el vidrio es tratado para resistir a los arañazos y golpes, es fácil de limpiar, no absorbe la suciedad y mantiene inalterada su belleza.